Cuestión de tiempo y multitud: Saqueo



La vida, esta que hacemos, está llena de incongruencias y paradojas. Teóricamente, para las leyes (y no es necesario ser un experto), que alguien que se lleva algo que no es suyo es un ladrón. La cosa cambia cuando no son uno, sino diez, cincuenta, miles, que intentan llevarse lo que no les pertenece. Cada uno se estrella contra una compuerta, saltan, vuelan, dan patadas en el aire: nunca se vio tantos Bruce Lee juntos. Así comienzan las cosas, por poner un ejemplo, los primeros cristianos (antes que recibieran ese nombre), eran tomados como profanos, locos, pasado un tiempo esta locura se llamó cristianismo, lo que es a su vez, religión, esto aplíquese a todas las demás, las viejas, las contemporáneas, y las futuras religiones. De viejas tierras se trajo la costumbre de encerrar a los toros en una plaza, de marearlos con una capa, y como esto no es suficiente se les entierra unas varillas hasta que el animal cae desangrado. No creo que para aquel tiempo no existiese gente, indios en su mayoría, que se horrorizara ante aquel espectáculo. Tuvo que haber protestado, pero los dueños del circo, sabedores de las debilidades humanas, le respondería con un no pasa nada, hombre, que eso es normal allá. Y ahí el crimen pasa a llamarse cultura. Es solo un ejemplo, señores, y resulta que ante nosotros tenemos otro ejemplo, un poco más complejo de explicar, como todo caos en su vida media. Los hombres aquellos, siguen deleitándonos con sus movimientos de kung fu, y la compuerta está que no puede más, se ha hecho un hueco entre ella y la pared. La imagen no dice más, pero está claro que estos hombres no se quedarán a observar la entrada de una cueva que se supone está llena de tesoros. Ahora, en la práctica, esta acción puede estar escudada por la palabra justicia o ser un sinónimo de ésta, pero no deja de ser un saqueo, que según el diccionario, es apoderarse de la mayor parte de lo que se guarda en algún sitio. Y en algún sitio debemos tener dignidad y cordura, y resguardarla, no vaya a ser que estas prácticas comiencen a saquearlas, y terminemos haciéndola costumbre, religión, o cultura, que es peor.

@ysaiasnunez


Para ver el video del cual hablo pinchar aquí: http://youtu.be/dG5YyuGl6mM




Sobre caparazones

El machismo es un caparazón prestado donde los hombres habitan. Los hombres no necesitan decir que son hombres más que para defender su orgullo antes las mujeres, que a su vez son artífices del machismo, para que sus hombres "no dejen de serlo", a sabiendas que dentro está un ser tan blando como una tortuga desnuda.







Fuente de la imagen: http://1.bp.blogspot.com/_vEXaMeHFM0E/R4bHc6sVRGI/AAAAAAAABcI/rcMGLQPj5-A/s320/tortuga_escondida.jpg

¿Bienvenido Freddy?


Navegando por ahí uno se topa con cosas buenas. No sé qué dirán los fans acérrimos de Freddy, pero vamos, este hombre, Marc Martel, no solo se le parece, sino que canta muy parecido. Puede ser que la vida, compadeciéndose de lo dura que está, nos ha devuelto lo que nos quitó sin compasión un día.  No sé qué hasta dónde creer en reencarnaciones y vidas pasadas, pero démosle un poco de tiempo para que este Freddy se sienta como en casa, y nos permita disfrutar un poco de su arte y genio.


 

   

Sobre costumbres



No he tenido la oportunidad de leer el Manual de urbanidad y buenas costumbres de Manuel Carreño, según dice esto: 'En ningún caso, en lo tocante a posición social, debe existir una diferencia demasiado notable, siendo mejor que sea superior el hombre. Igual cosa véase en cuanto a cultura general, la que, si no es igual, es conveniente que el hombre sea más culto, debido a su condición de futuro jefe de hogar (sobre idilio, novios y matrimonio)'. Está claro que de buenas costumbres, nada, pues, solo promueve el machismo, donde la mujer queda relegada a ser sombra de un objeto supuestamente culto. Se le podría excusar diciendo que eso es viejo, de hace más de un siglo, pero no es así, aún seguimos pensando (y muchas mujeres lo creen así) que el hombre es el que manda, no importa que sea bruto, pero sí con dinero, que ellas se encargan de parir y sufrir.

  

Si las elecciones fuesen mañana





Por más que se quiera negar la Oposición venezolana también está dolida. Cierto que al saberse la noticia del fallecimiento de Chávez, algunas personas se alegraron, y se abrazaron, como si tal suceso no fuese más que la llegada del año nuevo. De cualquier forma, eso no representa la Oposición venezolana, presidida, si se quiere, por Capriles Radonski. La Oposición viene de perder cuatro gobernaciones, de perder unas presidenciales, y se enfrenta ahora ante un pueblo doblemente herido, por esto y por la muerte del presidente.

Si fuesen mañana las elecciones, la Oposición se las vería negras, al igual que el Oficialismo. No votarían por Nicolás Maduro, sino por honor a Chávez, no votarían por Capriles Radonski, sino por odio a Chávez, y como sabemos, los sentimientos pueden más que una conciencia cimentada.

En todo caso, las elecciones no serán mañana, sino dentro de 30 días, según la Ley, y Venezuela será sometida a una campaña feroz donde saldrán a relucir verdades, de un lado y del otro, desfilarán los carros de campañas con el jingle a todo volumen, sin importar si la gente duerme, o sí ya decidió por quién votar, o si dándose cuenta de esto, no le da la gana de votar. Veremos los postes de luz con las mejores fotos de los candidatos. Una sonrisa franca. Las paredes serán rayadas, pintadas, y vueltas a rayar. Como hojarasca, circularán los volantes en el suelo. Aprenderemos nuevas palabras para descalificar el uno o el otro, se repetirán solo por el placer de repetir y los venezolanos volverán a pelear, como si esta no fuesen las terceras elecciones en menos de cuatro meses, como si nada hubiese pasado, como si nada se hubiese aprendido.





Ysaías Núñez