Si las elecciones fuesen mañana





Por más que se quiera negar la Oposición venezolana también está dolida. Cierto que al saberse la noticia del fallecimiento de Chávez, algunas personas se alegraron, y se abrazaron, como si tal suceso no fuese más que la llegada del año nuevo. De cualquier forma, eso no representa la Oposición venezolana, presidida, si se quiere, por Capriles Radonski. La Oposición viene de perder cuatro gobernaciones, de perder unas presidenciales, y se enfrenta ahora ante un pueblo doblemente herido, por esto y por la muerte del presidente.

Si fuesen mañana las elecciones, la Oposición se las vería negras, al igual que el Oficialismo. No votarían por Nicolás Maduro, sino por honor a Chávez, no votarían por Capriles Radonski, sino por odio a Chávez, y como sabemos, los sentimientos pueden más que una conciencia cimentada.

En todo caso, las elecciones no serán mañana, sino dentro de 30 días, según la Ley, y Venezuela será sometida a una campaña feroz donde saldrán a relucir verdades, de un lado y del otro, desfilarán los carros de campañas con el jingle a todo volumen, sin importar si la gente duerme, o sí ya decidió por quién votar, o si dándose cuenta de esto, no le da la gana de votar. Veremos los postes de luz con las mejores fotos de los candidatos. Una sonrisa franca. Las paredes serán rayadas, pintadas, y vueltas a rayar. Como hojarasca, circularán los volantes en el suelo. Aprenderemos nuevas palabras para descalificar el uno o el otro, se repetirán solo por el placer de repetir y los venezolanos volverán a pelear, como si esta no fuesen las terceras elecciones en menos de cuatro meses, como si nada hubiese pasado, como si nada se hubiese aprendido.





Ysaías Núñez