La muerte en Venecia, querer y no poder


La historia es por demás conocida: Un escritor, anciano, se aloja en un hotel veneciano, coincidiendo con un adolescente de belleza sin igual. El anciano se ve sorprendido por ese amor tardío que representa el chico, y si se quiere inmoral: menor de edad, y del mismo sexo. Los puritanos, que no la hayan leído, no se molesten en alzar la voz, el protagonista jamás toca al adolescente. Es la contraposición de ideas, de costumbres, de edades lo que hace de esta novela, una obra maestra. Por un lado la inocencia, la belleza, la vida, el futuro incierto, y por otro lado, la sabiduría, el marchitar de la piel, el futuro cierto e ineludible de la ancianidad: la muerte. Al mismo tiempo, es el relato más o menos real, sobre la experiencia del escritor, Thomas Mann, hombre que vivió bordeando el homoerotismo aún después de casado y con varios hijos. Tal vez ésta era la muerte que experimentaba Mann cada día, la de querer ser y no poder, por fuerza o cobardía.




Imagen: Pertenece a la película de Luchino Visconti, 1971